viernes, 9 de mayo de 2008

En Perú 1: Puquio _ Curahuasi... faltó $5 para Cusco!!

































































Hola amigos lectores de mi viaje. Estoy ahora en el Distrito de CURAHUASI, provincia de abancay en el Departamento de Apurimac, Perú. Tal vez no aparezca en Google Earth, pero me detuve aquí a almorzar a las 5 de la tarde y mientras preparaban la trucha y me la comia se me hizo tarde para continuar a Cusco. Pero no importa, me perderé Cusco de noche pero ya habrá otra ocasión. Por ahora les cuento que hoy sí ha sido la ruta más verde y con el paisaje más impresionante de todo mi viaje, excepto por las rutas de Colombia querida.




Sali a las 7:15 de Puquio... se me hizo tarde haciendo la maleta, cada vez que empaco me queda algo por fuera y como no les he contado, en Cuenca me tocó comprar unas botas de esas de caucho amarillas, puro PVC genuino, y ocupan media maleta!! pero debo llevarlas para las posibles lluvias... Bueno, hacia mucho frío, obviamente sali sin desayunar y un poco disgustado ya que el hostal donde pasé la noche fue muy caro, no me pude bañar por no tener agua caliente y el agua fria te ponia moradas las manos con solo bañartelas... pero el colmo... no dieron ni papel, mucho menos toalla o jabón y más caro que el hotel lujoso donde me quedé en Chiclayo, con servicio al cuarto y valet parking... así es la vida.




Y hablando de "asi es la vida, pasé de la ostentosa y senorona Lima a Puquio con sus calles de tierra, sus casas de tapia o adobe, sus campesinos tímidos, ese frío penetrante que se te conjelan hasta los pensamientos... pero hay más vida, más naturaleza en Puquio que en la desértica y árida Lima.



Mientras ascendía desde los 3200 de Puquio hasta los 5000 y pico de Pampamarca, solo paisajes verdes contrastantes con el azul profundo y limpio de los cielos andinos. Para los colombianos estas alturas serían páramos, pero aquí solo habia matorrales y muchas piedras, grandes y pequenas. Como ya les habia contado, estas pampas sirven de habitat protegido para las vicuñitas, animales muy tímidos que se mantienen alejados de la via, distinto de las llamas que no se molestan por los vehículos.





El tramo también era muy largo para la autonomia de mi tanque y tuve que retanquear en medio del camino con los 5 litros que llevo como reserva. No hubo contratiempos excepto porque Rosita se ahoga en alturas superiores a 3500 msnm y comienza a toser y solo camina como a 35 o 40 km/hora. La gasolina por estos parajes cuesta hasta 1 dolar más que en la costa y rinde menos subiendo estas cumbres. Pero todo lo vale, los paisajes, la soledad, el frio, el viento, los sustos y hasta la tos de Rosita.




Desayuné en un lugar donde habia campesinos y hablaban quechua entre ellos. Pampamarca. Tomé caldo de cordero, que era zipote plato... casi no puedo con el... y las ironias de la vida, tomé mate de coca y conocí y masqué las hojas de coca... es simplemente una infusión de las hojas en agua, y uno le pone el azucar al gusto. No tuve efectos alucinógenos ni nada parecido... no se asusten, es como un agua aromática para los colombianos.


Continué mi viaje hacia Chalhuanca, buscando combustible, pero también hice una parada para el internet ya que hoy se vencia el recibo del gas... y además tenia que pagar otras cuentas. Todo salió bien... como raro, no les parece? hasta las cosas malas me han salido bien en este viaje.


Espero que no se aburran con mi historia...

Les cuento que vi el Río Apurimac paralelo a la via de aguas transparentes, y se veía azul o verdoso según las algas que cubren su fondo... asi no he visto en Colombia, cristalino, caudaloso, agua que viene de las cumbres, agua de Dios. Las fotos no le hacen justicia, son solo una aproximación...



También llegué a buena hora para ver la majestad del Nevado del Salccantay, con cumbres respladecientes, blanco platino, contrastando con el azul de fondo... mientras pueden disfrutar las fotografias, aunque es dificil capturar tal belleza en una foto. Busqué una sabrosa trucha en el hospedaje de doña Josefina Mancilla Trujillo, quien mostró gran amabilidad y hospitalidad en su hotel.










1 comentario:

Dominic dijo...

Alberto, acabo de leer 'espero que no se aburran con mi historia'; tengo que decirte que no me ha aburrido ninguna de sus historias. Aunque estoy un poco tarde para darle animo a usted para seguir escribiendo - enhorabuena! - quiero agradeciarle por el placer que he tenido en leerlas. Tiene el don de communicar la belleza ademas de encontrarla. Buenas noches desde Inglaterra!

Mediterraneo, Cantan Ana Belén y Serrat